
Un trabajo DESDE lo femenino... PARA mujeres y PARA todo varón de mente y corazón abiertos. Un viaje HACIA la transformación del vínculo femenino-masculino.
Año Uno, aquel ya lejano 2001... ¡arranquemos nomás! Año Dos... si podemos, consolidemos lo arrancado... ¿Llegaremos al Año Tres? En ese caso, habrá ya suficiente sustancia como para permitirnos algunas otras exploraciones y aperturas ... Así fue como en el Año Cuatro pudimos mostrar varias formas de acción, bastante estables. En base a esto, el Año Quinto manifestó indicios de una identidad grupal altamente clara y definida. El Año Seis nos pidió emprolijar y ordenar todo lo ya abierto y manifestado, antes de que se anunciara la Mitad del Recorrido.... En el Año Siete, mirando y ponderando todo lo recorrido y confiando vislumbrar lo que todavía no hemos advertido respecto de nuestro camino... ¡nos animamos a Cruzar el Espejo! Y con “la otra” hicimos la primera experiencia: cruzar roles. Hacer tanto de “las coordinadoras” como de “las coordinadas”, funciones intercambiables. En el Año Ocho la alquimia mostró su faceta mágica. Pocos años atrás, estos vínculos hubieran sido impensables entre mujeres –compartir el liderazgo, organizar pluralmente la economía de toda una Red, intercambiar funciones, tolerar frustraciones, demoras y empantanamientos, confiar en el Viaje Profundo incluso en medio de las turbulencias más extremas...
Y aquí estamos hoy en nuestra Fase Nueve. Intentando consolidar aperturas y proyectos, procurando aceptar los desafíos de nuevos aprendizajes. Y más que nunca, agradeciendo a nuestras maestras y maestros, y a la Vida misma, por permitirnos trabajar y fructificar de esta manera.
Si alguien se preguntara por qué contamos de esta manera los años transcurridos, le responderíamos: porque confiamos en las totalidades ordenadas desde lo profundo de la Vida y porque hemos aprendido a dibujar Mandalas Cíclicos ...
En otros términos: porque estamos empeñadas en volver a escuchar el ritmo –espontáneamente cíclico y mandálico- de nuestros cuerpos femeninos. Porque ¿qué otro Tiempo más que el Cíclico puede constarnos a las mujeres... a estos cerebros de cuerpos mes a mes menstruantes?
Este ejercicio, uno de los pilares de nuestra Red, se fue desplegando en nosotras muy fuertemente. Es lo que Carl G. Jung llamaría el poder del Mandala, en este caso aplicado al desarrollo vital de un proceso: el de un grupo de mujeres que apostaron a redescubrir el fuego de la intuición, perdido hace tiempo por nuestras antepasadas.
Nuestro entrenamiento en pulsar con el diseño mandálico de la realidad, es fruto de la formación recibida por la mayoría de nosotras en Casa XI, centro de investigación y entrenamiento fundado en 1987 por Eugenio Carutti (Lic. en Antropología- UBA) cuyas poderosas síntesis han contribuido a la formación –directa o indirecta- de gran parte de los astrólogos humanistas y de los psicólogos y terapeutas transpersonales de la Argentina. El fue y sigue siendo, para muchas de las Lobas de esta red, un guía maravilloso y el maestro insuperable de nuestro buen Animus. Desde el arranque de esta página queremos enviarle nuestro amoroso homenaje.