La Red

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Lobas Activas y Lobas Vagabundas

Somos por lo tanto una contenedora y estimulante Manada Abierta.

 

El centro coordinador-organizativo de nuestras actividades sigue siendo el Grupo de los Lunes. Durante el pasado año 2008 se abrió un nuevo grupo de -“Lobas de los Jueves”- quienes ingresan ya en su segundo año de vida. Desde esta Fase IX de la Hermanada, se propondrá este grupo de los jueves cómo ámbito para el ingreso de nuevas integrantes. Estas se seleccionarán entre las mujeres que asisten a los talleres o rituales mensuales, a las lecturas abiertas, o a cualquier grupo de nuestros distintos ámbitos y espacios de gestión. Las  participantes del grupo semanal de los lunes son las Lobas Activas del año. En marzo de cada año se hace el Bautismo de las nuevas, un conmovedor Ritual de Arranque que refuerza los lazos entre todas las integrantes, y en el cual se adjudican Madrinas a las que ingresan.

 

Hemos mencionado la palabra vagabundear... ¿en qué consiste? Pues... en dejar por un tiempo la asistencia semanal, o la coordinación de algún emprendimiento, para volver a cubrirse con la Piel de Foca. El maravilloso noveno cuento de Clarissa fue la inspiración para esta manera de estar y de participar, que tanto bien nos hace. Sobre todo porque aprendiendo a cultivar la escucha de nuestros ritmos femeninos naturales, y a regular a partir de ellos nuestra participación activa, sentimos que limpiamos un surco que ha provocado mucho daño a las propuestas grupales: el malentendido de la pertenencia estricta, la auto-exigencia de estar permanentemente dentro (o a cargo) de una propuesta, por el miedo a no cumplir, a ser exiliada y así perder los beneficios de dicha pertenencia. En nuestra manada la libertad individual cuenta, y de manera muy fuerte. No se contradice con la solidaridad de las tareas grupales, por el contrario, las refuerza.

 

Una vez transcurrido un año de participación en alguno de los grupos semanales de “lobas” y en las dos convivencias, toda integrante cuenta con un lugar que nada ni nadie le quitará. Si desea o necesita vagabundear a partir de ese momento, podrá ceder a alguna compañera sus tareas; y en cuanto decida regresar, volverá a participar de ellas. Es la sensación que nos transmite Clarissa cuando relata la manera como las lobas, cada tanto, se van por ahí a juguetear o a descansar por el bosque, dejando a sus cachorros a cargo de otras lobas. Luego vuelven, renovadas, aliviadas por haber podido deambular libres y sin exigencias durante un tiempo. Confiadas porque sus crías –sus frutos, sus actividades- fueron solidariamente custodiadas por otras lobas de la manada.

 

Todas las vagabundas son invitadas mensualmente a los festejos de cumpleaños, tienen un lugar preponderante en el bautismo anual de la nuevas y pueden seguir integrando las reuniones de organización, si estuvieron anteriormente a cargo de algún emprendimiento.