
Los grupos para Lobas Ingresantes –con coordinación de Lobas Activas 2008- a los que es posible incorporarse son por el momento dos. En ambos, el ingreso se realiza a partir del 21 de marzo de cada año.
City Bell: grupo coordinado por Ana Hernández y Adriana Leonforti.
0221-4872397 - 0221-4803075
En la actualidad, integran el grupo de City Bell las siguentes lobas:
Activas 2008
María Eugenia Schcolnik, Laura Garay, Mirta Fernandez, Adriana Leonforti, Ana Rosa Hernandez
Vagabundas
Silvia Planeéis, Claudia Gomez, Angela Pogonea, Susana Grubissa, Carmen Cuevas, Susana Mitre, Teresa Soler, Carmen Quiroga, Blanca Fernandez y Miriam Silvestre
Palermo: grupo coordinado por Olga Weyne y Flavia Sena
info@redlunavenus.com.ar
En la actualidad, integran el grupo de Palermo las siguientes lobas:
Carolina Aguayo, Evangelina Chojo, María Teresa Cianni, Clodet García, Alicia Cymeryng, Karina Fantín, Mabel Fontán, Sonia Mernik, Anabella Perez, Flavia Sena, Olga Weyne y Elsa Zaidenberg.
El Grupo de los Lunes fue al principio el único ámbito de reunión común de las Lobas de la Red LunaVenus. A partir del año 2007, convinimos en que este grupo pasara a albergar la reunión semanal de las coordinadoras de los distintos emprendimientos de la Red.
El grupo semanal de los lunes funciona en el lugar de encuentro de la calle Jean Jaurés 419, piso uno (zona Abasto). Acá maceramos y compartimos experiencias las integrantes de la Red que estamos a cargo de algún grupo, seminario o emprendimiento.
Invitamos a sumarse a este grupo a todas las Lobas vagabundas (o sea, a cualquier integrante de la Red desde el año 2001, que se haya tomado un tiempo sabático de las reuniones semanales y quiera retomarlas).
También tendrán espacio aquí quienes hayan transcurrido por lo menos dos años en algunos de los restantes grupos para Lobas Ingresantes.
En este grupo de los lunes, formamos a las distintas coordinadoras y nos ejercitamos en la práctica de la coordinación rotativa. El eje de este trabajo está centrado en la recuperación de la Fuerza Femenina Plural, a partir de una resignificación del liderazgo femenino.
Desde el año 2001 a la fecha, han pasado por este espacio treinta y siete mujeres.
Las Lobas Activas en el año 2008 son:
Nora Bibbo, Mónica Bignone, Josefina Cavalli, Mariavi Hormaechea, Adriana Leonforti, Georgina Millei, María Angélica Piñeyro, Flavia Sena, Graciela Volonnino y Olga Weyne.
Las Lobas Vagabundas en el año 2008 son:
Ana Lía Agullo, Elba Arvas, Adriana Baldín, Teresa Bozzano, Celeste Giles, Julia Gilmore, Valeria Hahn, Ana Rosa Hernández, Laima Kochanskaite, Lilia Lasagna, Gabriela Liniado, Valeria Litwak, Gaby Lopez Blanco, Delia Meana, Marina Mile, María Parodi, Liliana Rodríguez, Laura Sala, Cecilia Stabilito, Gloria Turón, Mirta Wajnbuch, Liliana Weimer y Ana Zebel.
Como parte del entrenamiento común, éste es el único grupo en toda la Red LunaVenus en el que practicamos internamente un ejercicio de coordinación rotativa. Lo hacemos para investigar los desafíos, dificultades y límites actuales del liderazgo femenino plural, una de nuestras más incitantes hipótesis de trabajo.
De allí la necesidad de convocar a esta experiencia a todas las Lobas coordinadoras de los distintos grupos que funcionan en nombre de la Red. Se trata de un trabajo de exploración, coordinado rotativamente por las integrantes del propio grupo, cuyos propósitos y líneas de investigación se fueron delineando en los años previos.
Para más información sobre este tema:
Mujeres que corren con Lobos
Nada reemplaza el calor humano –y femenino- del encuentro, y esto se siente de manera especial durante las “festejaciones” mensuales. Con este neologismo nombramos aquellas oportunidades en las que volvemos a reunirnos con las Lobas vagabundas, quienes se quedan luego de la lectura abierta para compartir el festejo de los cumpleaños del mes... ¡hasta hemos empezado a traer a los lobitos y lobitas, cada tanto!..
Desde los comienzos comenzamos a llamar manada a nuestra congregación, y la verdad es que lo seguimos haciendo en la intimidad ya que términos como manada, lobas, vagabundaje, han terminado por integrar nuestro vocabulario lobuno. No entendemos por “manada” un grupo de personas sin voluntad o tendientes a ser arrastradas irracionalmente; para nosotras tiene la acepción femenina tribal que implica un grupo con relaciones estables, históricamente establecidas y con un grado de confianza en los vínculos como sólo las hembras de algunos mamíferos suelen establecer.
No podríamos nunca sentir que manada es un término cerrado, simbiótico o peyorativo, porque desde el arranque nos acompaña también la categoría liberadora de las lobas vagabundas. O sea, la posibilidad de que las individuas libres y creativas de esta Red sientan que pueden entrar o salir de los grupos regulares, conforme sus propios tiempos y necesidades.
Jamás hemos sentido, siguiendo la misma línea, que el término Lobas era equívoco o insultante para ninguna de nosotras, como en algunas –muy escasas- oportunidades nos han sugerido. Es cierto que el modismo tiende a ser aplicado a mujeres de quienes se teme algo, en especial su condición instintiva o salvaje. Pero este rasgo siempre ha sido nuestro orgullo, ya que no podríamos estar de acuerdo con las propuestas de Clarissa P. Estés si no lo consideráramos de esta manera.
Pero también es cierto que esta “manada tribal de Lobas” nació ya en pleno siglo XXI, motivo por el cual la comunicación vía e-mail ha sido y sigue siendo un vehículo de unidad muy efectivo dentro de nuestra Red. El correo electrónico y los blogs facilitan el intercambio de datos sobre las distintas actividades, nos mantiene presentes en las fechas especiales (cumpleaños, festejos de la Red), y aligera la toma de decisiones de las coordinadoras grupales, en especial a partir del crecimiento de los distintos emprendimientos.
La puesta en el aire de esta página web, tiene mucho que ver con la confianza depositada en estos medios. Es por ello que no la usaremos sólo para la promoción de actividades hacia el afuera, sino básicamente como un instrumento didáctico para la actualización de las (y los) integrantes de la Red, en provecho de las producciones de los distintos grupos y emprendimientos.
A partir del segundo año de la Red (2002), dos veces por año y de manera ininterrumpida, las Lobas del grupo de los lunes nos convocamos durante un fin de semana en el cual trabajamos y profundizamos los temas del grupo. Son dos momentos del año muy esperados por todas. Solemos alquilar para ello una casa grande –hasta el 2006 nos refugiábamos en La Casa de Maritchu- o alguna quinta de fin de semana.
Las coordinadoras generales llegan el viernes por la noche para armar la producción del evento, y el resto va llegando el sábado por la mañana.
Después de un intensivo “taller” que nos ocupa la jornada entera del sábado, comemos y festejamos hasta la madrugada del domingo. Dormimos unas horas hasta el día siguiente, y durante el desayuno –mientras la preparación de la comida es un ritual compartido por algunas- el resto termina de asentar y evaluar lo ocurrido durante la jornada anterior.
Por la tarde, en otro diseño de juego o ritual, se termina de resignificar el tema de la convivencia, que cada año se liga a la cualidad zodiacal del mes respectivo, así como a los contenidos de la fase anual de la Red. Estos temas se trabajan con bastante anterioridad y están a cargo de las coordinadoras del mes, con apoyo de las más antiguas. Si el mes de la convivencia se liga a cuestiones femeninas profundas tales como cuerpo, sexualidad, emociones de difícil abordaje, los trabajos propuestos tienen el carácter ritual femenino correspondiente. Si el mes tuviera en cambio que ver con cuestiones más ligadas al Animus (mente, proyectos, economía) los trabajos propuestos se ligan asimismo con estos desafíos.
Siempre se trata de encuentros profundos y movilizadores, en los cuales la propuesta es confiar y entregarse. Hasta el momento, no hemos sido defraudadas por esta brújula del viaje grupal.
Este año se sumarán a la experiencia las lobas del grupo de Palermo (quienes organizarán su propia y particular convivencia, la primera de su historia, a mediados de año).
Una idea o un anhelo desde hace tiempo, es poder juntar los tres grupos lobunos actuales en una convivencia general de fin de semana. Quizá podamos concretarlo en este año, o en la más “sagitariana” fase IX que se nos abrirá a partir del año 2009.
Si hay algo que juega como parte central de nuestras convivencias son los perleos, otro de nuestros rubros formativos, quizá el más didáctico y profundo del arsenal lobuno. La primera vez que tuvieron lugar los perleos fue en la primera convivencia de la manada. Este método crucial y sanador consiste en poder abrir –verbalizándolos, con ayuda del resto del grupo- los temas más duros y difíciles que nos separan a unas de otras. Es tradición en las convivencias que el domingo se intente elaborar los principales perleos suscitados en el juego ritual del sábado.
Los lunes posteriores a cada convivencia, se trabaja en profundidad las consecuencias y aprendizajes de la misma. No somos las mismas, luego de cada una de estas experiencias grupales, por lo que ellas vienen marcando, desde sí mismas, mojones históricos en nuestra Red.
Podemos bien decir que la historia de la Red LunaVenus puede narrarse a partir de la historia de sus convivencias semestrales.